Crónica dedicada al profesor de deportes Manuel Villavicencio Castro.

Crónica dedicada al profesor de deportes Manuel Villavicencio Castro.

Existen hechos y acontecimientos que honran ciudades y pueblos, batallas indispensables a la hora de evaluar una guerra, es decir detalles insustituibles al narrar o describir determinadas historias, pero también existen personas determinantes dentro de esos sucesos, los que con su accionar y consagración aseguran un puesto para la posteridad.

Manuel Villavicencio Castro comenzó su vida laboral el 3 de septiembre de 1973 en la escuela primaria Fernando Echenique de la comunidad Viviendas Campesinas, dos años más tarde se traslada al politécnico (hoy centro mixto) “Batalla de Guisa” y de este al seminternado de Vado del Yeso, siempre como profesor de educación física, en esta etapa tuvo resultados relevantes, entre los que destacan campeón provincial juvenil en los deportes de atletismo y beisbol, además de varios campeonatos y subcampeonatos regionales y provinciales en categorías escolares y pioneriles de varios deportes. En septiembre de 1985 comienza a laborar en la Dirección Municipal de Deportes, donde hasta hoy ha obtenido excelentes resultados, representando en 10 ocasiones a nuestro municipio como parte de la dirección de equipos en eventos nacionales(en siete de estos como director) alcanzando un subcampeonato y un tercer lugar, además del aporte de varios atletas a eventos internacionales, todo ello en el beisbol. Prestó colaboración en los países de Angola y Venezuela recibiendo en ambos varias condecoraciones, representó también a Cuba como parte del cuerpo de dirección del equipo infantil que jugó en la “Feria mundial” de 1990 en Japón, fue seleccionado vanguardia provincial y nacional por varios años, además obtuvo tres veces la condición de Educador Ejemplar. En el año 2000 le fue entregada la distinción: “Rafael María de Mendive” por su relevante trayectoria con el aporte de más de 50 atletas participantes en Juegos Nacionales Escolares, principalmente en nuestro deporte nacional. Villa como mayormente se le conoce tiene como principal  insatisfacción la ausencia de un beisbolito (estadio pequeño de beisbol) para el desarrollo de este deporte en el territorio. Este “profe” ejemplo de amor por el deporte y consagración al trabajo, aún se siente con fuerzas y disposición para seguir aportando a nuestro movimiento deportivo.

Compartir en las redes sociales


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *