El prestigioso periodista de la emisora Radio Granma Pedro Enrique Vera Portales es uno de los pocos cubanos que ha tenido el honor de estar al lado del Comandante eterno de la Revolución cubana Fidel Castro Ruz en varias ocasiones.
Hoy este veterano profesional de la palabra, maestro de reporteros radiales de esta ciudad, comparte su testimonio sobre esos momentos vividos al lado de este lÃder revolucionario.
«Realmente he sido un privilegiado porque al haber estado cerca de un hombre tan grande que ha influido en el devenir histórico de Cuba, de la América y de otros paÃses del mundo, una de las grandes figuras de la historia contemporánea, lo hace sentir a uno contento.
«La primera vez que lo tuve cerca fue en ocasión de la despedida del duelo del Comandante del Ejército Rebelde, el médico guerrillero y deportista Manuel «Piti» Fajardo Rivero. Yo era un niño, tenÃa 10 años y Fidel llega de la casa de visita de San Francisco por el terraplén, pues no existÃa la carretera.
«Realmente yo estaba muy cerca de donde se detuvo el carro en la parte izquierda de la entrada del cementerio. Pero fue tanto lo que el público se movió que fui a dar a la cerca de la necrópolis, y por la edad que tenÃa parece que me conmovió tanto que me fui para la casa y no lo escuché hablar.
«Antes de este momento, el cuatro de febrero de 1959 yo estaba en el parque Céspedes y mis padres a unas dos cuadras, al lado de lo que es hoy la Tienda de Recaudación de Divisas (TRD) La Creacion, en la casa de mi prima Mirta Hernández, pero aquello se prolongó mucho y a las 11 y 30 de la noche me retiro del lugar y no vi el acto donde Fidel agradeció lo que habÃa hecho Manzanillo.
«Ya como periodista sà te puedo decir que estuve en la inauguración del hospital clÃnico quirúrgico Celia Sánchez Manduley. Fidel estaba feliz ese dÃa porque el hospital habÃa sido una petición de la HeroÃna de la Sierra y el Llano que le habÃa hablado al Comandante de la problemática que existÃa en especial en la atención a las embarazadas, y hasta él pidió que si habÃan creado un salón para que las gestantes dieran a luz, y le dijeron que no se habÃa concebido pero que se iba a crear una sala con 12 camas.

«Después estuvo conversando largo tiempo con el doctor Enrique Colás Pérez, el director fundador del centro, ya fallecido, con quien habló de dónde eran los especialistas pues muchos vinieron de La Habana a apoyar a Manzanillo, y en el segundo piso en el área de las consultas externas comenzó a analizar el tiempo que tendrÃa para poder brindar una cobertura a toda la región y al municipio.

«Se interesó también por los libros de los alumnos, en este sentido el doctor Jorge AldereguÃa que era viceministro de Salud Pública le habló sobre la bibliografÃa que ya estaba entrando, y de los bebederos de agua.
«No todos los periodistas asistieron a ese recorrido por el hospital, participaron unos 30 seleccionados, y yo fui uno de los seleccionados. Después del periplo asistimos al acto de inauguración en el que estuvieron presentes unas 100 mil personas en representación de Manzanillo y de toda la provincia de Granma, donde Fidel dijo que esa era la obra social más importante de Manzanillo con capacidad para unas 630 camas y más de 30 especialidades.
«También estuve antes ese momento, en la inauguración de la Empresa de equipos de riego José Luis Tassende de las Muñecas, actualmente ALUMEC. Allà no hice el recorrido pero sà la cobertura al acto que se efectúo el miércoles 28 de julio de 1977 cuando a las tres de la tarde se dieron cita unos 30 mil manzanilleros.


«También estuve cerca de Fidel durante la última visita que realizó acá a Manzanillo en marzo del 2002 para inaugurar los programas de la Revolución: la Academia de Artes Plásticas Carlos EnrÃquez, y el Curso de Superación Integral para Jóvenes (CSIPJ).


«Al igual que en Pilón al inaugurar el programa de la Computación a las escuelas primarias, y allà una vez que concluye el acto el colega Pedro Espronceda y yo tuvimos la oportunidad de entrevistar al destacado artista de la plástica manzanillero Julio Girona, y yo ni me habÃa percatado que Fidel estaba en la escuelita a unos 30 metros, y qué sorpresa la mÃa que cuando ya terminamos esa entrevista y nos dirigÃamos al carro nos llaman que el Comandante querÃa hacer unas aclaraciones y no aparecÃan otros periodistas.
«Nos presentamos ante él y al preguntarnos que de dónde éramos le contesto que de Radio Granma. Fidel le echa el brazo a Pedro Espronceda y me pongo a conversar con él de los esfuerzos que estaba haciendo la provincia para cumplir los planes técnicos, de cuando visitó Las Coloradas el dos de diciembre de 1959, de lo que se estaba haciendo en el Teatro Manzanillo como parte de la Batalla de Ideas para su reapertura, y del ambiente que habÃa en la provincia para conquistar la sede del acto Nacional por el 26 de julio.
«El último dÃa de esa visita el 30 de marzo participo en la conferencia de prensa que se realizó en uno de los salones del aeropuerto internacional Sierra Maestra y como parte de todos los periodistas le hice varias interrogantes, e incluso exclamó: «el grandazo canoso sà que pregunta», y Alberto Loreidis, corresponsal de Radio Rebelde en la provincia le dijo él es Pedro Vera Portales que es historiador», porque me gustan mucho los temas históricos, y ese dÃa intercambiamos algunas ideas.

«También estuve cerca de él en La Habana en varios congresos, en las secciones del Parlamento Cubano cuando fui Diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular.
«En el Séptimo Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) le sugiero al presidente de esa organización Tubal Páez que me permitiera hablar sobre el periodista puertorriqueño Modesto Tirado, quien fue historiador de la ciudad de Manzanillo, porque se estaba haciendo una jornada de solidaridad con Puerto Rico, me dijeron cuando Fidel llegó por la tarde que detrás del Himno Nacional realizara mi exposición que fue la apertura de las sesiones finales del cónclave.
«Todas esas cosas las recuerdo ahora que estamos en las puertas del aniversario 95 del natalicio de Fidel Castro Ruz», concluyó su testimonio Vera Portales quien también tiene el privilegio de un mismo año a principios del 2000, tener ocho encuentros con Fidel entre las sesiones de la dirección de la UPEC y las sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, y como el mismo Vera dice: » es un récord pues no hay ningún manzanillero que haya tenido ocho citas con Fidel en un año».
Sirva el actual testimonio de este prestigioso periodista para rendir homenaje a nuestro Comandante en Jefe en ocasión de su onomástico 95.