Bayamo -. Un considerable aporte a la alimentación del pueblo generan en la oriental provincia de Granma más de 17 mil patios dedicados a diferentes modalidades de la agricultura urbana, suburbana y familiar.
Yurien Valdés González, jefa del programa en el territorio, informó que frente a las necesidades de la población y en la actual batalla contra la Covid-19, desde cada consejo popular se trabaja para incentivar esa modalidad productiva encaminada al autoabastecimiento familiar y comunitario.
La preparación de todos los autoconsumos y canteros existentes, así como la recuperación de otras áreas, tributan al incremento de las entregas de cultivos varios y carnes de aves, conejo, cerdo y ganado ovino-caprino.
Conforme a las indicaciones del Ministerio de la Agricultura en Cuba, dichas producciones se sustentan en el empleo de insumos naturales y medios de control biológico, para lo cual la provincia dispone de 21 centros de reproducción de entomófagos y entomopatógenos.
También han logrado incentivar la obtención de materia orgánica tanto a nivel municipal como de bases productivas, donde los propios obreros y campesinos elaboran el humus de lombriz y el compost que necesitan.
En Guisa, una de las localidades con mejores resultados, Jorge La Rosa Aguilar, usufructuario de la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Eliseo Reyes, cosecha en su patio hasta dos toneladas de alimentos, entre hortalizas, vegetales, viandas, condimentos, café y frutales.
Incorporado al programa en el año 2005, con mucho esfuerzo acondicionó el abrupto terreno alrededor de su casa en la comunidad serrana de Victorino, y desde entonces mantiene un trabajo estable que le valió, entre otros reconocimientos, la Cuarta Excelencia de la agricultura urbana, suburbana y familiar.
Posee, además, una casa de cultivo en la cual cosechó recientemente una tonelada de tomate, y cuenta con 17 animales para la reproducción del llamado cerdo de capa oscura.
Como él, su hermano Luis La Rosa Rodríguez, asociado a la misma CCS,resaltó la viabilidad y los beneficios de fomentar las parcelas para el consumo propio y de la comunidad.
Yo no tengo que comprar nada, aquí produzco lo necesario para preparar la comida, declaró.
Pero su esfuerzo no sólo favorece la mesa familiar, pues recientemente aportó col, lechuga, zanahoria y rábano para la alimentación de pacientes y trabajadores de la salud en el centro de aislamiento de casos sospechosos a
la Covid-19 en el municipio de Guisa.